La Sumisión del Líder

Saturday, May 30th, 2009

Base Bíblica

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. 1 Pedro 5:5

Versículo para Memorizar

Someteos unos a otros en el temor de Dios. Efesios 5:21

Vemos como Dios nos recomienda muchas veces en la Biblia practicar la sumisión. Le recomienda a las casadas estar sujetas a sus maridos, al marido estar sujeto a Dios y también nos recomienda a todos estar sujetos a todos. Esto lo hace porque la sujeción así como el amor, no busca lo suyo y Dios nos mandó a practicar el amor.

De la misma forma, Dios mandó a los líderes a someterse a sus líderes. La Biblia amplificada hablando de 1 Pedro 5:5 cuando se refiere a jóvenes, no sólo se refiere a edad, sino a experiencia y rango ministerial. De la misma manera, cuando se refiere a anciano, no se está refiriendo a personas mayores, de edad avanzada, sino a personas con cargos ministeriales mayores que los nuestros.

Si queremos ser una Iglesia de verdadero liderazgo y queremos como líderes ser verdaderamente usados por Dios (recuerde que Dios resiste a los soberbios); usted y yo tenemos que aprender a someternos.  El líder que no se somete, es un líder anárquico y egoísta, que tiene en sí mismo la soberbia y orgullo de cualquier líder mundial. Pronto, ese líder comenzara a ser visto como un dictador espiritual y como una persona sin cabeza y en la Biblia queda bien expresado lo que Dios hace con tales muestras de rebeldía.

Ahora, en el lado contrario vemos cómo Dios trata y respalda a los lideres sumisos, humildes y obedientes. Son muchas las recompensas que sobre ellos recaen y ese será precisamente el tema de nuestro estudio hoy.

Pero antes clarifiquemos conceptos:

La palabra sujetarse es la palabra Griega Hupotasso; que significa subordinarse, estar bajo obediencia, sujetarse, someterse uno mismo a.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua, define sumisión como: Acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o acciones. Su origen es la palabra someter que significa, según el mismo diccionario: Subordinar el juicio, decisión o afecto propios a los de otra persona. Proponer a la consideración de alguien razones, reflexiones u otras ideas.

Ahora bien, que no significa sumisión. Sencillamente aceptar ideas, cosas y razones que van contrarias a la palabra de Dios. No estamos hablando de situaciones doctrinales o de revelación, sino de agresiones claras a la palabra de Dios. Un ejemplo: algunas denominaciones cristianas no consideran el hablar en lenguas como algo necesario para el creyente. Puede que usted esté en una de esas denominaciones y que haya sido bautizado por El Espíritu Santo con lenguas. Sin embargo, es someterse no llevar la contraria abierta y públicamente a su Pastor y por el contrario orar para que la misma revelación que llegó a usted y que el mismo bautizo que usted recibió llegue a la vida de su Pastor, siempre y cuando esta sea la voluntad de Dios. Este es un asunto mas de Rhema y no de Logos. Sin embargo el caso contrario ocurre cuando, usted oye que su Pastor o los ancianos están predicando de la libertad que tenemos de adulterar, puesto que hemos sido salvos por gracia. Eso a todas luces es un pecado grave y usted tiene que sublevarse contra el pecado en sometimiento a Dios.

Esperando haber sido claro con lo anterior, ahora si vamos a ver las bendiciones que vienen para el líder, al someterse con gozo.

Recibe la Gracia y el Favor de Dios

Génesis 6:8 “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.”

Noé fue un líder sometido que halló gracia ante los ojos de Dios. Ahora bien, lo que la gente piensa es que esto ocurrió de la noche a la mañana. Pero en el versículo 9 de Génesis 6 la palabra nos dice que Noé, no sólo fue varón justo, sino que caminó con Dios. Es más, en Génesis 7:5 nos dice la palabra que Noé hizo todo cuanto le mandó Jehová.

Este es un caso bien curioso porque vemos que la sumisión demanda fe. Si hoy su líder te dijera que tiene que ejecutar cierta tarea para la que usted no está preparado (Noé no era carpintero, ni Veterinario, ni Biólogo, sólo era un varón justo) y que usted es el encargado de llevar dicha empresa; que respondería? Muchas veces nos pasa así, nos concentramos en nuestras limitaciones y no vemos que Dios tiene dispuesto todo lo que necesitamos.

Un líder sometido, definitivamente encuentra gracia de parte de sus superiores. Yo pensé por muchos años que eso hacía parte de ser un adulador y que obteníamos gracia porque evidentemente a nuestros superiores les convenía pagar favor con favor. Pero mire que quien premia es Dios, no sus superiores.

Es solo Dios, quien reconoce en entera dimensión lo que toma sacrificar y dejar el orgullo de lado para ocuparnos en lo que otros nos dicen que debemos hacer. Pasó con José, aunque José no le servía a un israelita y conociendo su condición de líder (era nada más y nada menos que hijo de Jacob/Israel), el decidió servir con entera sumisión, hasta donde las leyes le permitían obviamente (hablando del caso de la esposa de Botifar) y la palabra de Dios dice que en la vida de José existía un favor y una gracia solo explicable en la sobre naturaleza de Dios.

El someterse construye carácter, pule y perfecciona

1 Samuel 22:2 “Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.”

Este versículo habla de las personas que la Biblia en un libro mas adelante, declara como los Valientes de David. El someternos a una autoridad y servirle, genera en nosotros carácter, pule nuestras cualidades innatas y perfecciona nuestro llamamiento.

Hay una brecha muy grande entre ser ungido por el rey y ser un rey. Veamos David por ejemplo, fue ungido a la edad de 16 años, no obstante no fue sino hasta mucho después, primero Dios lo puso al servicio de Saúl y ha mostrar su sujeción y misericordia a un líder que no procuraba nada bueno para el, que por fin Dios le entregó el reinado sobre Israel.

Muchas veces los valientes de David queriendo cobrar venganza, no entendían por qué su líder no mataba a Saúl, y al contrario les decía “Nunca yo haga cosa tal contra el ungido de Jehová”. Y aún así, se sometieron. Dios trabajó, con ellos paciencia, mansedumbre, benignidad, gozo, etc. Ellos eran hombres valientes y esforzados pero sin las características mencionadas anteriormente; no eran más que fuerza bruta. Muchas veces Dios va a permitir que enfrentes tareas y retos que requieran de tu sumisión, que van en contra de tus deseos. Es justo allí cuando Dios pule tu carácter, y perfecciona tu llamado.

Hay hombres y mujeres de Dios, que tienen llamados bellísimos y poderosos pero no llegan al destino que Dios les tiene trazado porque sencillamente no tienen ni el carácter ni la madurez para manejar lo que Dios les ha dado.

La sumisión y el servicio desatan una nueva unción

2 Samuel 21:18-22

Esta historia relata cómo los Valientes de David, que sirvieron y batallaron con él en sometimiento no al hombre sino al siervo de Dios, lograron hazañas poderosas que al parecer sólo estaban reservadas para un Rey como David, pero que fruto a la obediencia ellos también pudieron lograr. Lo que para David fue quizá una proeza, para ellos fue mucho más simple de alcanzar.

Por ejemplo, si su llamado es un llamado Pastoral y usted ha estado bajo sujeción de un hombre de Dios cuyo llamado es apostólico, muy seguramente usted será bañado por la unción apostólica y el abrir iglesias será algo más sencillo para usted, porque en el sometimiento ya su líder pago ese precio con anterioridad.

En 1 de Reyes 19:19-21 Vemos la historia del llamamiento de Eliseo. Hay dos cosas que me gustaría anotar:

  1. En el versículo 19 dice “…Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto” echar sobre él su manto, es sinónimo de “puso sobre Eliseo la unción de Elías”. Es decir, lo había ungido desde su llamamiento.
  2. Luego en el versículo 21 dice “Después se levantó y fue tras Elías, y le servía”. Dice que Eliseo, aún teniendo un gran llamado, le servía a su mentor y líder.

 

Ya sabemos que el producto de trabajar duro y sujeto con su líder terminó en una doble unción para Eliseo. Elías, no era un líder amoroso y comprensivo, no era ni siquiera un hombre con capacidad de enseñar, pero a Eliseo poco le importó el hombre y servía al siervo de Dios y se sometía, y vive Jehová que le vió al momento de partir para tomar de esa doble unción que había pedido.

 

 

Conclusión

Esta es una iglesia que el Señor ha levantado para trascender. Con un liderazgo que se está preparando y equipando y que necesita entender y comprender las recompensas de la sumisión a sus líderes.

Todo aquel que anhela un ministerio o liderazgo, debe comprender que todos, absolutamente todos, tienen a alguien a quien responder, servir y someterse. Aún Pablo dice, “Sean imitadores míos como yo lo soy de Cristo”. Es mi llamado a que pidamos perdón por nuestras rebeldías y nos arrepintamos sinceramente demostrando con sujeción que hemos entendido que Dios, ha puesto cabezas sobre nosotros para respetarlos, levantarlos y amarlos.

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