Base Bíblica: Hechos 20:35 “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

Hay otra traducción que dice que hay mas felicidad en el dar que en recibir. Lo importante son dos cosas en este versículo: 1) Jesús lo dejo como mandato, 2) existe una felicidad en hacerlo.

Cuando estamos en nuestra etapa de enamoramiento (la obsesión amorosa), de novios e incluso los primeros anos de casado, podemos ver en juego un elemento que luego se vuelve una especie en peligro de extinción.  Estamos hablando de los regalos.

Que pasa con esto, acaso dejamos de amar? Quizá esto es lo que se supone debería pasar? La respuesta es muy sencilla, no entendemos que es un regalo.

Existen regalos y presentes. Los presentes, son especies de regalos que tienen un elevado nivel de compromiso y obligación. Es decir casi nunca son espontáneos y son casi impuesto. Cual es un ejemplo de presente? Algo que le da a su jefe en su cumpleaños, el CD que le compro a su hermano de la célula en el intercambio de regalos de diciembre, un articulo de una lista de regalos para boda, etc. Confundimos los presentes con los regalos y como sentimos que no tenemos necesidad u obligación con nuestro conyugue de darle un presente, dejamos de hacerlo.

Los regalos, son espontáneos y se dan porque si, por el simple deseo de expresar amor y de expresar sentimientos. Se dan porque hay mas felicidad en el dar que el recibir. Implican un desprenderse de nuestros propios deseos y subyugarlos a los de nuestros seres querido. Los Presentes, son a lo social, lo que los regalos son a la parte sentimental del ser humano.

Los regalos son parte de los lenguajes del amor. Y aunque los regalos no son el lenguaje principal de todo el mundo, si son un combustible importante de nuestro tanque de amor.

Precisamente para llenar nuestro tanque de amor, es que debemos aprender a hacer regalos de manera constante y espontánea.

Cinco buenos regalos

Efesios 5:25 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,”

Tito 2:4 “que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos”

Tiempo:

Eclesiastés 3: 1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

Hay un dicho en nuestra sociedad que dice “El tiempo es oro”. Nada mas cierto, sobre todo en este país en el que vivimos. Si sabemos que el tiempo es oro, no les parece el tiempo un hermoso regalo. La palabra de Dios dice en Eclesiastés 3:1 que todo tiene su tiempo. En ocasiones sentimos que estamos en obligación de darle tiempo a todo y a todos menos a nuestros conyugues.

Sabemos que, debemos dedicarle tiempo a nuestro trabajo, a nuestros amigos, a nuestros discípulos, al ministerio, a un a nuestros hijos. Pero como vemos la novela con nuestro conyugue y dormimos al lado de el o ella, pensamos que ya estamos cumpliendo con la obligación de dar tiempo a nuestra pareja.

Nada mas alejado de la realidad. Primero, no debería ser una obligación, y segundo, el tiempo que debemos regalar es tiempo de calidad. Un espacio, donde no exista nada ni nadie mas que nuestro conyugue, 100% dedicado a nuestra pareja. Para hacer lo que el o ella mas le gusta hacer.

Servicio:

Marcos 10:45 “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

Jesús vino a servir. Es mas, los ministros del evangelio, no son otra cosa sino servidores del evangelio. El servicio, es no solo un principio de vida cristiana, sino que es un fuerte combustible para llenar nuestro tanque de amor.

Muchas personas se casan, pensando en que van a ser atendidas y servidas como se lo merecen. Y aquí tengo que hacer mas énfasis en mis amigos los hombres. En ocasiones se nos olvida que tenemos una reina en nuestra casa y no la esclava Isaura.

El servicio va mas Allah de los quehaceres del hogar. El servicio se refiere a ese desviarnos de nuestra rutina para servir a nuestro conyugue. El servicio es traer ese vaso de agua que el o ella quieren, aun cuando estemos acostado y las luces ya estén apagadas.

Es ese levantarnos tempranos para hacer el desayuno favorito de el o ella, sin que sea necesario que sea su cumpleaños. Es llevar el carro a ponerle gasolina y lavarlo, solo por que si.

Confianza:
Según el RAE la palabra confianza significa: Esperanza firme que se tiene de alguien o algo.

Según estadísticas, en parejas sanas, los máximos niveles de confianza alcanzados para con el conyugue es del 75%. Esto quiere decir palabras mas, palabras menos que por lo menos, yo desconfío un 25% de la persona que tengo al lado.

La desconfianza, genera algo aun mas peligroso en una relación que es el temor. Es una puerta que se abre para sentimientos aun mas fuertes y mas venenosos.

La desconfianza no es solo en la fidelidad. La desconfianza puede ser también (y la mayoría de las parejas sufren de esto) en las capacidades de nuestro conyugue de desempeñar su rol y su papel en el hogar.

Esa desconfianza, se refleja en esposas que se convierten en mama de sus esposos. Y en esposos que se convierten en los supervisores de sus esposas. Su esposo no es su hijo ni ustedes son supervisores de sus esposas.

Palabras de Edificación:

Proverbios 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.”

Las palabras que nosotros hablamos sobre nuestros esposos y esposas, tienen un poder inmenso. Dios no te dio una compañía, para que la maltrataras verbalmente. Si Dios te dio un esposo o esposa es precisamente para que hables sobre ella o el palabras de bendición y no de maldición. Los seres humanos tenemos un defecto muy grande que es fijarnos mucho en lo negativo de otros y resaltarlo. Ponerlo por encima de las cosas buenas.

Cuando le regalamos palabras de admiración, edificación, de amor a nuestra pareja, le estamos regalando vida. A nivel sicológico, las palabras de edificación (palabras que construyen), hacen crecer la autoestima de una persona, haciendo crecer de esta forma el nivel de confianza de ellos y esto los ubica en una posición en la que pueden enfrentar nuevos retos con mucha mas capacidad.

Si su conyugue no es muy bueno por ejemplo en la administración del hogar, no le recalque a el o ella lo malo que es en esa área, por el contrario, comience a decirle lo capacitado que es en esa área y los progresos que usted ha visto. Lo mucho que confía en el; y vera como mas temprano que tarde Dios va a mover algo en esa persona y le entregara a un excelente administrador o administradora.

Las palabras establecen en el mundo espiritual. Tienen mucho poder y debemos ser cuidadosos como la usamos. En vez de pelearle a su esposo porque no va a la iglesia o no diezma, o cualquier otra cosa, dígale que el es un sacerdote, dígale que es un buen esposo que usted sabe que los hombres nos equivocamos pero Dios no y Dios no se ha equivocado con el. Al principio le garantizo que su esposo la va a ver como loca, pero en el mundo espiritual, usted esta estableciendo la palabra de Dios.

Marido, no llames a tu esposa inútil, vaga, buena para nada. Regálale palabras de virtud. Vas a ver como esos regalos, pronto van a ir llenando ese tanque del amor de tu conyugue.

Regalos Materiales:

Mateo 2:11 (NVI) “Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra.”

Los regalos materiales, son una forma de demostrar respeto y admiración a los que están en eminencia. Si bien, su esposo no es el Rey de Miami, es el Rey de su Casa y lo mismo, que Rey hay sin Reina?.

El tomarnos el tiempo para buscar un regalo material, que sea del completo agrado de nuestro conyugue es una forma muy bonita de decir “Te Amo y he estado pensando en ti”. No se trata de gastar una fortuna en regalos, tampoco de dar lo mas barato, no se trata de precio. Se trata de dar algo que le guste, necesite, anhele la otra persona.

Cuando estamos de novio, es muy común este tipo de detalles, pero pareciera que nos casamos y en la licencia de matrimonio hubiésemos firmado un contrato de solo dar regalos en navidad y el dia del cumpleaños de nuestro conyugue.

Nada diferente va a pasar en su relación, si usted no hace nada diferente por ella. Salgamos de la rutina, vuelva a ser ese o esa que hacia cartitas, regalaba flores, chocolates, etc. Regale un anillo, un perfume, una corbata. Una salida al restaurante favorito de ambos.

Tanto hombres como mujeres, sabemos responder muy bien ha estos estímulos tan bellos.

Conclusión:

Dios te diseño con una capacidad inimaginable de dar y recibir amor. Fuiste creado como un ser que necesita no solo darlo, sino recibirlo. Pero Dios te recuerda que hay mas felicidad y alegría en el dar que recibir.

Todo aquello cuanto siembres, eso mismo cosecharas. Y si siembras amor (mediante los regalos a tu conyugue, etc.), eso mismo vas a recoger.

Que fruto quieres comer cuando llegues a casa. Frutos amargos, o los frutos dulces del amor.

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One Response to 5 Regalos que valen la Pena

  1. avatar Tati says:

    Muy buen mensaje el que transmiten en este texto. Yo os aporto un regalo original, que le dio mi primo a su novia, y que ella siempre recuerda con mucho cariño… le regaló una canción personalizada, como una canción normal, pero que habla de ellos!!!. El link donde la hicieron os lo paso, es http://www.cancionespararegalar.com allí pueden ingresar y tener su tema personalizado para regalar a quien uds. quieran, es un regalo diferente. Espero os ayude. Saludos!

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