En ocasiones como lideres tenemos que enfrentar muchas batallas. Muchas luchas. Parece tan duro y difícil servirle al Señor. Muchas veces me pregunte que porque si lo que estaba haciendo lo hacia para Dios, las cosas salían tan mal o eran tan trabajosas y difíciles.

Veo en mis lideres (los de nuestra congregación) las huellas del que ha trabajado, de aquel que a fuerza y temple han hecho progresar una obra. Veo en ellos también señales de cansancio y desgaste, como se desgaste el motor de un carro cuando no tiene aceite. Hace tres anos que los conozco y servimos juntos. Comenzamos junto a mi grupo de lideres una obra que Dios puso en el corazón de mi pastor. Recuerdo que yo asistía a una iglesia grande (mega iglesia) y donde todo corría perfecto. Yo solo tenia que asistir al servicio del Domingo, nunca predicarlo ni estar encargado de el. Una de las cosas que Dios me dijo cuando me mude de iglesia fue: “aquí todo ya esta hecho, quiero que te muevas a construir”.  Y así lo hicimos mi esposa y yo. Con tan solo tres meses de haberle dado nuestra vida a Cristo, nos movimos a una iglesia en obra negra.

Nadie nos enseño a hacer iglesia, simplemente la hicimos, nadie nos dijo cual era el orden, la liturgia y las pautas de un servicio, simplemente imitamos. Nadie nunca nos dijo, los vamos a ayudar a levantar esta iglesia, nosotros simplemente le creímos a Dios.

Pero ha sido pesado. Y aunque hoy la historia es distinta, mas prometedora, mucho mas ambiciosa, no se puede negar que en nuestras ropas se ven las marcas de los golpes del enemigo.

Te has sentido así? En el cuadro anterior estas tu como líder? Que bueno saber que no estamos solos y que la misma persona que nos ayuda a nosotros te puede ayudar a ti.

Veras, nos sentíamos como empujando una carreta muy pesada, con dos vacas encima pero sin rueda. Creo que estarán de acuerdo conmigo en que el liderazgo es una actividad pesada. Pero luego cierto dia, comencé a oír de la tercera persona de la trinidad. comencé a oír del Espíritu Santo y quien era el Espíritu Santo y que el nos daba poder a los creyentes y que el hacia las obras.

Zacarías 4:6b dice “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”

Entonces comenzamos a buscar de esa presencia y de ese bello y maravilloso Espíritu de Dios. Y las cosas comenzaron a cambiar. Poco a poco teníamos éxito en ciertas cosas que antes no teníamos. Comenzamos a sentir su presencia y su unción sobre nuestras vidas, comenzamos a sentir que el quería algo muy lindo con nosotros y comenzamos a ver su gloria manifestada.

Era la etapa del “Bendice nuestros planes”. En esta etapa, pensábamos planes y nos proponíamos cosas y orábamos y le decíamos al Señor, bendice nuestros planes. Muchas pero muchas veces tuvimos éxito. Vimos respaldo de Dios. Pero pronto, las estrategias que parecían buenas y que eran las mismas que habíamos usado antes, dejaron de funcionar. Que paso? A Dios no le gusta repetirse.

En los evangelios, rara vez (por no decir nunca, puesto no viene a mi una referencia exacta) vemos a Jesús hacer un mismo tipo de milagro, de la misma manera. Por el contrario, cada vez era mas sorprendente (como dice Dante Gebel, Jesús el divino showman).

De la misma manera, el mana que comía el pueblo, era fresco y nuevo todos los días. No puedes esperar alimentar una necesidad con un mana que ya el Señor dijo que no servia.

Con mucho agrado puedo decir que estamos en otra etapa. Estamos en la etapa mas linda. Esta es la etapa de “Dame tu los planes”. Ya la carreta pesada se le han bajado dos vacas, la empujamos mas personas y tiene ruedas, y aunque los retos son mayores, es el Espíritu Santo quien nos dice como enfrentarlos.

Si tu ministerio esta quemado, si estas cansado, si estas exhausto? Solo hay una cosa por hacer y esta es acudir al único y al mas hermoso amigo de ministerio que puedes tener y ese es el Espíritu Santo de Dios.

Hemos entrado en una nueva dimensión, en una dimensión distinta en una dimensión en la que las cosas fluyen conforme a su presencia fluye. En una dimensión donde hay demostración de poder, de gloria, pero sobre todas las cosas, donde el jefe de jefes y el líder de lideres es quien nos entrega los planes, de una vez bendecidos.

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4 Responses to Poniendole Ruedas a la Carreta (El Espiritu Santo)

  1. Me gusta mucho leer sus artículos, me complacería mucho conocerlo, soy pastor y me identifico con lo que escribe. Bendiciones

  2. Estimado Pastor, seria para mi un honor conocerlo de igual manera. Espero seguir escribiendo y aportando

  3. avatar Rafael Feliz says:

    A si es ministro, hacen alrededor de 15 meses, mi hogar se habia devaratado, no tenia donde vivir me encotraba en la casa de mi madre con 2 hijos con edad de 8 y 9 anos y mi esposa en los andares de este mundo, pero yo tenia una promesa de Dios y cuando le oraba a dios ppor fortaleza solo me dijo una palabra espera en mi..yo la crei, me apropie de esta palabra no sabia que era lo esperaria pero tenia la certeza que mi padre celestial lo que tenia en su planes iva hacer lo mejor para mi. empece a buscar su presencia, a predicar su plabra por encima de mi circunstancia, inicie una guerra espirutual por la liberacion de mi esposa, en oracion, ayuno y cilicio. Hoy puedo decirle que Dios me entrego la victoria, mi esposa vino a los pies de cristo, Dios ensancho el ministerio a nivel internacional y me regalo un departamento, solo espere y confio en el y me entrego mucho mas de lo que me podia inmaginar, no se las disficulktade que podria estar pasando pero hay que aprender a confiar y esperar la manisfestacion de nustro padre celstial a favor nuestro. Dios le bendiga su hermano evangelista Rafael Feliz, REP DOMINICANA.

  4. Que bien que haya podido de ser bendición para ti. Voy usar tu testimonio en mi congregacion. Dios te siga bendiciendo.

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